Terapia infantil
Acompañamiento a niños y familias para comprender lo que ocurre y mejorar el día a día. Pautas claras, cambios sostenibles y coordinación con el entorno.
Un punto de partida: entender la conducta
En la infancia, muchas dificultades se expresan como conducta, miedos o cambios de ánimo. En consulta buscamos entender qué está pasando y qué necesita el niño o la niña, sin culpas y con un enfoque práctico para la familia.
Trabajamos con el menor y también con madres/padres/tutores cuando es necesario, para que los cambios se sostengan en el día a día.
¿Cuándo tiene sentido consultar?
Cada caso es distinto. Estos son motivos frecuentes; en la sesión informativa valoramos la situación y la mejor forma de empezar.
- Miedos intensos, ansiedad de separación o dificultades para dormir.
- Rabietas frecuentes, explosiones o problemas para seguir normas.
- Tristeza, irritabilidad o cambios de humor que preocupan.
- Dificultades de autoestima, frustración o habilidades sociales.
- Adaptación a cambios: separaciones, duelos, mudanzas, llegada de un hermano.
- Problemas de conducta o convivencia en casa o en el colegio.
Cómo trabajamos
Trabajamos principalmente desde un enfoque cognitivo-conductual (TCC) adaptado a la infancia. Combinamos evaluación, juego y herramientas prácticas para entrenar habilidades emocionales y de conducta.
- Educación emocional: identificar y regular emociones.
- Rutinas, normas y refuerzos: pautas claras para casa.
- Miedos y ansiedad: exposición gradual cuando aplica.
- Coordinación con la familia y, si procede, con el entorno escolar.
Qué podéis esperar (y qué no)
- Esperar: comprender qué función cumple la conducta y qué la está manteniendo.
- Esperar: pautas claras y realistas para casa, adaptadas a vuestra familia.
- Esperar: un enfoque respetuoso con el niño/a y con el contexto.
- No esperar: “arreglos rápidos” sin constancia: los cambios se consolidan con rutina.
- No esperar: culpas: buscamos soluciones, no señalar a nadie.
En infantil, el trabajo con la familia suele ser clave. No es “hacerlo perfecto”, es hacerlo posible.
Primera sesión: orientación inicial
La sesión informativa sirve para recoger el motivo de consulta, el contexto familiar y escolar y resolver dudas. A partir de ahí, orientamos el primer paso y proponemos una forma de trabajo ajustada a la edad y a la situación.
Señales de progreso
- Menos rabietas o menos intensidad y duración cuando aparecen.
- Más capacidad para calmarse con ayuda y, poco a poco, de forma autónoma.
- Mejor rutina: sueño, comidas, colegio y transiciones más llevaderas.
- La familia siente más claridad y menos “guerra” diaria.
- Aumenta la cooperación y baja la tensión en casa.
- Se sostienen límites con más serenidad.
Preguntas frecuentes
- ¿Tiene que venir el niño o la niña desde el principio? Depende del caso; a veces se empieza con madres/padres/tutores para orientar.
- ¿Se puede hacer online? Sí, según la edad y el motivo; lo valoramos en la sesión informativa.
- ¿Cuánto dura el proceso? Varía según el caso; revisamos objetivos y evolución.
- ¿Todo es confidencial? Sí, con los límites legales habituales de la profesión.
- ¿Tarifas y duración de las sesiones? Puedes consultarlas en Tarifas.